23 feb. 2012

#375

Él jugueteaba con los mechones sueltos del pelo de ella. 
Ella sonreía pícaramente, mientras miraba los labios de él.
Se acercaron un poco más el uno al otro;
estaban tan cerca que podían sentir la respiración del otro.
Esa fue la señal para que empezaran los besos y los mordiscos,
las caricias en el cuello y la nuca por parte de ella,
y intensos mordiscos por parte de él.
Después de la espera, de los días malos...
llego su día. 
~Miss.

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