21 abr. 2013

#590 [ 21.04.13 ]

-Ella me pidió un minuto para hablar y yo le dije que no tenía tiempo. Ahora soy yo la que necesita un minuto con ella, y ella ya no tiene más tiempo. La echo tanto de menos -las lágrimas no dejaban de brotar de esos dulces ojos verdes, que con cada gota se iban tronando rojos. Sollozaba y se acurrucaba en el lado de la cama donde ella murió sin poder mirar a otro lugar que fuera el suelo, deseando sin cesar que aquella pesadilla terminará. Pero como sabemos, y muy bien, las peores pesadillas son las que nunca terminan.
~Miss.

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