10 jul. 2015


Invítame a un cerveza y brindemos por las tomas falsas, por los errores de raccord que nos harán tener que repetir la escena una, dos, tres veces… el número de veces o de cervezas es lo de menos.
Brindemos ahora, por ti, por mi, por una noche que nos acompañará el resto de nuestras vidas, o por lo mínimo el resto de la semana. Así que, vamos, brindemos y justo de pues acércate a mi cuello, empecemos la danza de quién da el primer bocado.

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